Uniendo, como hacía el utopista Charles Fourier, las prácticas propias de la gastronomía y la filosofía, este obrador abraza acciones que giran en torno al comer, lo nutritivo y sus saberes vinculados como la colección gastrosófica Libros del Annaqqál. Su espacio de operaciones es la Cocinilla del Anafre, dotada de medios básicos y herramientas tradicionales para cocinar y su corazón simbólico y material es el Horno de Pan de La Casa de Porras.

