Consiste en tres seminarios remotos, un club y un taller intensivo que exploran la construcción y destrucción del concepto de naturaleza desde la antropología, las artes y la filosofía. La expresión “de higos a brevas” se utiliza para demarcar la temporalidad dilatada, a veces innecesariamente, de un evento. Esta serie habita esa expresión doblemente: por un lado, busca dilatar las sutilezas, generando espacios donde explorar y deleitarse en las diferencias de tono, de luz, de ángulo entre distintas ideas, definiciones y estéticas de ese concepto enrevesado que es “la naturaleza”. Alejándonos de las definiciones normativas, buscaremos construir nuestros propios archivos con paciencia y atención, investigando despacio y colectivamente desde tres ángulos distintos: el trazado de genealogías, la atención a lo inerte y lo comestible como espacio filosófico.
Las brevas y los higos son la misma fruta, a veces de la misma rama, que madura en distintos momentos del año: los higos maduran rápido, dulces y de piel suave, durante el verano; las brevas son aquellos higos que, no llegando a madurar, quedan a la espera del próximo verano y resultan en frutos más complejos. Ambas son frutas que no son frutas, de un árbol que no es un árbol y un ejemplo clásico de simbiosis con sus polinizadoras (humanas y no humanas). Esta existencia múltiple, escurridiza y generosa es la segunda manera en que esta serie habita la expresión “de higos a brevas”, buscaremos enraizarnos, enrarizarnos y dar fruta en terrenos que parecen infértiles, fomentando relaciones duraderas con las multiplicidades que nos componen, encontrando y afianzando lazos inesperados que nos ayuden a ser más dulces y más complejas.

