Posicionamiento desde la UGR

En los últimos años, el sector cultural ha sufrido duramente los efectos de las crisis económicas derivadas del estallido de la burbuja urbanística especulativa de 2008 y de la actual crisis sanitaria propiciada por la COVID-19. En este momento, se hace si cabe más necesario generar desde las instituciones públicas programas, proyectos y plataformas que cuiden y potencien las escenas culturales locales, redistribuyendo recursos y propiciando que los creadores de base puedan disponer de suficientes oportunidades con las que mantener e impulsar su trabajo. Los Tientos se presenta en este sentido como una línea de apoyo –complementaria a otros programas impulsados por entidades públicas y privadas de Granada– que trata de contribuir al desarrollo de la cultura y a sostener procesos de formación y creación que asuman el riesgo y la experimentación.

Los Tientos se configuran como un programa anual de residencias de creación que tienen al flamenco como elemento vertebral del espacio comunicativo, colaborativo y co(i)nspirativo que aspira a fraguar. Este programa de residencias permitirán “habitar” –retomando la etimología latina de residir–  la Universidad de Granada, una institución pública dedicada a la producción colectiva de conocimiento, así como también otras instituciones culturales de la ciudad como la Fundación Archivo Manuel de Falla o el Centro Federico García Lorca, entidades dedicadas a la conservación, estudio y difusión de los legados de dos creadores fundamentales para los ejes conceptuales de este proyecto de residencias y su vinculación al Concurso del Cante Jondo. Con él, la Universidad –y estas otras instituciones– ofrecen su hospitalidad para cuidar de que las personas y los saberes que acoja se pongan en amoroso contacto. En este sentido, este programa no tiene como principal objetivo servir para potenciar la trayectoria profesional individual de los creadores seleccionados —aunque esta pueda ser una consecuencia indirecta de participar de un proyecto como este–, ni su estructura o diseño persigue ofrecer las condiciones para generar un trabajo en soledad y aislamiento. Los Tientos quieren poder generar un lugar conectivo, donde promover agenciamientos creativos entre residentes, donde culturas y saberes distintos puedan asociarse, compartirse, transformarse, sin limar la diferencia o evitar las fricciones y divergencias que pudieran darse. Entendemos Los Tientos como una “zona de contacto” (Mary Louisse Pratt), donde lenguajes diversos se mezclen e hibriden; como un lugar de intercambio, en el que se generen enunciaciones poéticas que nos remuevan. Un proyecto en el que construir un espacio de confianza y de acogida, en el que la universidad ofrezca hospedaje a personas dispuestas a pensar-con, escribir-con, crear-con (Donna Haraway, María Puig de la Bellacasa) propiciando unas políticas del conocimiento que atiendan a la coaligación y la impureza. 

Los Tientos se idea e impulsa desde una institución académica, en colaboración con otras instituciones culturales. Esto obliga a pensar su convocatoria de manera diferenciada a la de otras propuestas con similares objetivos. La universidad, cuyos fines se fundan en la investigación y la docencia, reorienta Los Tientos hacia la conformación de un espacio de experimentación pero también de formación, donde los residentes puedan beneficiarse de los saberes compartidos entre ellos, así como también de las conexiones que puedan darse en la ciudad, con el contexto social y el ambiente cultural de Granada. Pero como bien se entiende en el campo de producción simbólica y material de lo flamenco, toda creación es una recreación, todo gesto implica una cita (“vamos a acordarnos de…”) y toda acción performativa supone una transformación, un cambio de estado, energía o sitio. Ésta bien podría ser la definición que diéramos a los procesos de educación/aprendizaje. Todo aprendizaje abre un proceso que implica necesariamente un desplazamiento, un ponerse en riesgo, un salto creativo, y esto es algo para lo que comúnmente necesitamos a un “otro”: un maestro, un aliado, un amigo. 

Para Los Tientos es importante poder dotar a esta experiencia de residencia con una estructura formativa complementaria. Durante el periodo de residencia tendrán lugar encuentros con profesionales de disciplinas —e indisciplinas— distintas que apoyarán los procesos de investigación y creación que activen los residentes. Serán personas o grupos cuya trayectoria esté atravesada de maneras distintas por lo flamenco aunque sus campos de trabajo transiten entre la producción teórica, la creación artística contemporánea, las artes escénicas, la música experimental o por supuesto, los distintos lenguajes flamencos. Con su ayuda, los residentes podrán contrastar las ideas que surjan durante la convivencia y entablar diálogos que enriquezcan sus procesos creativos. 

Los Tientos aspira a poder generar unos modos de hacer que ofrezcan «refugio eficaz» –acogiendo la expresión de Dieter Lesage– contra las lógicas productivistas, extractivistas y habitualmente precarizadas del sistema cultural. Como todo programa de residencias, somos conscientes de la imposición de cierta “condición nómada” en los modos operativos de los creadores actuales, cuya movilidad se ve no solo empujada por la necesidad de encontrar recursos para sostener sus carreras profesionales, sino también para su propia subsistencia vital. No obstante, esta itinerancia también puede proveer un enriquecimiento intelectual y relacional fruto de la multiplicación de conexiones que se dan en este tipo de programas. Desplazarse, tomar residencia –acampar– y entrar en contacto con lugares y personas distintas, no deja de formar parte de las prácticas nómadas del pueblo gitano –de “lo flamenco”–, o concretamente de la condición viajera de muchos de los cantes o palos, así como también lo asociamos a las rutas del “viajero romántico” del XIX tan vinculadas a Granada y a la construcción de su imaginario cultural. La llegada de artistas y escritores que dibujaron una ciudad idealizada, fruto de la proyección exótica, orientalista y primitivista que se potenciaría en sus obras, no está lejos de las concepciones que sobre el Cante Jondo tenían los organizadores del Concurso de 1922. Son muchos los creadores que han llegado a Granada e incorporado a su trabajo referencias culturales vernáculas, así como también podríamos afirmar que los grandes referentes artísticos de esta ciudad lo son por haber sabido conjugar la tradición, el patrimonio y el paisaje local con los lenguajes disruptivos de la vanguardia cultural de cada momento. Los Tientos asume estas referencias y los valores que estas experiencias de intercambio puedan proveer. 

Estos tientos, tentativas o ensayos surgen en tiempos de crisis, en un momento en que creemos, desde la Universidad pero también desde el amplio campo de la creación, que debemos ponernos en crisis. Los Tientos respetan como futuro posible modelarse desde la materialidad del error o el fracaso. Presentamos este programa conscientes de que aprenderemos a hacerlo desde el hacer y eso, por recuperar la noción de experimento de Roberto Jacoby,  “no lo hace menos interesante sino más”.